Juicio Previsional: litigar como la Scaloneta frente al «antifútbol» de la Anses
Autor: Paz, Aníbal
Fecha: 16-06-2026
Colección: Doctrina
Cita: MJ-DOC-18839-AR||MJD18839
Voces: EJERCICIO PROFESIONAL – ABOGADO – CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD – BENEFICIOS PREVISIONALES – ANSES
Sumario:
I. Introducción. II. El «anti fútbol» de ANSES: la arbitrariedad y la dilación como táctica. III. El ejercicio profesional del abogado previsionalista con el método de la Scaloneta. IV. El control de constitucionalidad como VAR. V. Otras analogías posibles. VI. Conclusión.
Doctrina:
Por Aníbal Paz (*)
Ante la fiebre mundialista que nos desborda durante un mes cada cuatro años, este ensayo vincula de manera analógica -y lúdica- las virtudes de la Selección Argentina de Fútbol con las exigencias profesionales para llevar a buen puerto un litigio previsional.
I. INTRODUCCIÓN
En el campo de juego de la Seguridad Social, la dinámica litigiosa se asemeja, en más de un sentido, a un partido de alta intensidad. Por un lado, nos enfrentamos a una Administración (ANSES) que, con frecuencia, despliega un estilo de «antifútbol», como un equipo mañoso, tramposo, que juega al límite -y muchas veces por fuera- de las reglas, apelando a recursos administrativos que dilatan, desgastan y desnaturalizan el derecho del beneficiario.
Por otro lado, el abogado previsionalista debe desempeñarse como la Scaloneta, en el sentido de un equipo que entiende que no siempre se puede jugar con elegancia. A veces, la presión es asfixiante y toca «revolearla», defenderse con uñas y dientes ante los embates de la arbitrariedad y aguantar el resultado. Sin embargo, cuando el equipo pasa al ataque con un plan de juego inteligente -una estrategia procesal sólida y el conocimiento y la convicción técnica- es capaz de resistir las presiones, dar vuelta los partidos que parecían perdidos y alcanzar el objetivo constitucional. Este ensayo analiza cómo la praxis profesional requiere de esta capacidad de resiliencia y estrategia para vencer al «anti fútbol» administrativo.
II. EL «ANTI FÚTBOL» DE ANSES: LA ARBITRARIEDAD Y LA DILACIÓN COMO TÁCTICA
El litigio contra ANSES no es un intercambio entre partes que buscan la legalidad, sino un enfrentamiento contra una estructura que, en ocasiones, opera bajo la lógica del «antifutbol». El objetivo de este oponente no es la aplicación justa del derecho, sino la minimización del gasto a costa de la vulneración de derechos adquiridos.Entre las tácticas propias de este equipo «mañoso», destacamos:
– El abuso y la repetición de faltas tácticas puede verse en cada exceso reglamentario, en cada oportunidad en que la emisión de circulares y resoluciones, mediante ardides interpretativos, contradice la jerarquía normativa de las leyes previsionales.
– El juego sucio – o las vías de hecho- en cuanto omisión deliberada de suspender beneficios sin haberse agotado las instancias recursivas obliga al litigante a una instancia judicial que se sabe sera costosa y lenta. Cuando la ANSES no aplica en su normativa interna criterios pretorianos pacíficos de la Corte Suprema, algunos de muy larga data, o cuando apela sin sentido manifiesta también su clara voluntad de jugar sucio.
– Tirarse al piso y hacer tiempo es una práctica que se advierte en la dilación sistemática en la respuesta administrativa. Esta práctica es particularmente evidente – y artera – cuando se está en la etapa de ejecución de una sentencia, que dilata los pagos sine die mediante una táctica de desgaste diseñada para que el jubilado .la parte más débil del partido. abandone antes del pitazo final.
III. EL EJERCICIO PROFESIONAL DEL ABOGADO PREVISIONALISTA CON EL METODO DE LA SCALONETA
Frente al escenario propuesto por la ANSES, el abogado no puede ser un espectador pasivo. Así como la Scaloneta no gano por azar, sino por seguir una metodología de trabajo, el abogado previsionalista debe seguir un rumbo que es imperativo en la profesión:
a) La fase defensiva, o de resiliencia muestra que hay momentos en el litigio: denegatorias de beneficios, fallos de primera instancia adversos, denegatoria de medidas cautelares, donde la situación es crítica. Aqui, el abogado debe saber defender, «revolear la pelota a la tribuna» si es necesario, y mantener el orden para no sufrir más goles en contra.La resiliencia no es pasividad; es la capacidad de sostener la posición mientras se prepara el contraataque, en este caso, jurídico.
b) La fase ofensiva, es decir la planificación estratégica del pleito, invita a construir la victoria cuando pasamos al ataque. Esto ocurre mediante el diseño de una estrategia procesal técnica, mediante el uso de la prueba pertinente, la precisión en la liquidación y la correcta invocación de la jurisprudencia. Un ataque inteligente es aquel que, ante la primera debilidad de la postura administrativa, sabe capitalizarla, por ejemplo, con una medida cautelar o un planteo de inconstitucionalidad.
c) La estructura como base. De la misma manera que el equipo multicampeón de Scaloni se basó para su éxito en un colectivo sólido, el expediente debe ser un bloque robusto. Sin un cálculo técnico impecable, la «jugada» jurídica más brillante de la Corte Suprema no sirve de nada. La estructura es el equipo.
IV. EL CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD COMO VAR
Si ANSES juega fuera de las reglas, nuestra herramienta fundamental es el control de constitucionalidad, que funciona en nuestro sistema jurídico a modo del VAR (1). Así, el «VAR jurídico» es la garantía de que, a pesar de las mañas del oponente, la verdad técnica prevalecerá. Cuando el Estado intenta validar un «gol» inconstitucional, una fórmula de movilidad confiscatoria, por ejemplo, el abogado previsionalista debe estar listo para «pedir la revisión».
La revisión técnica, para demostrar al árbitro -el juez- que la jugada del rival esta viciada, pasa por el análisis de la resolución administrativa en detalle. La visualización de la jugada a través del VAR implica entonces descomponer el acto administrativo viciado ante el magistrado, contrastándolo en «cámara lenta» con las garantías constitucionales y los derechos adquiridos.
El fallo a favor se obtiene una vez que se demuestra que la «trampa» administrativa no tiene validez, mediante la rectificación de lo que en un primer momento – etapa administrativa o primera instancia- se vio o sucedió en el campo de juego.Luego de la revisión en «cámara lenta» de la jugada, el árbitro/juez ejecuta el control de convencionalidad y constitucionalidad, anulando la maniobra de la ANSES y restableciendo el imperio de la ley. La revisión procede únicamente ante la evidencia probatoria, la recta interpretación normativa, la aplicación del precedente judicial pertinente, y, desde luego, la correcta labor argumentativa del abogado interviniente.
V. OTRAS ANALOGÍA POSIBLES
En este trabajo de divulgación, que busca trasladar la pasión argentina por el fútbol al ámbito de un juicio de reajuste previsional, la analogía expuesta no es la única posible. De las grandes gestas deportivas, no solo futbolísticas, pueden extraerse enseñanzas aplicables en cada ámbito de la vida, incluso la profesional. Así, podríamos vincular fácilmente el logro de Las Leonas o de Los Pumas a atributos asociados al trabajo en equipo, al esfuerzo, la dedicación, la superación constante, y el arduo trabajo como camino al éxito.
En este ensayo lúdico de comparaciones antojadizas, otros valores que se pueden extrapolar desde el ámbito futbolístico tienen que ver con la clásica disputa entre el David y el Goliath, donde la superación, la convicción y la idea de no rendirse ante las adversidades toma cuerpo. Por caso, es posible simbolizar futbolísticamente aquella lucha reciente por el título máximo local entre el Belgrano y el River, o, lo que es lo mismo entre el abogado litigante, que con escasos recursos se impone ante el Estado gigante, aferrándose a la única espada de la que dispone: aquella que está forjada en el concepto de no dar por perdida ninguna batalla, aún en la derrota parcial, mientras se esgrima con mano firme.
VI. CONCLUSIÓN
Litigar en materia previsional exige una mentalidad de estratega. Reconocemos que el sistema, en muchas ocasiones, está configurado como un «antifútbol» que busca sistemáticamente la vulneración de derechos. Ante ello, la respuesta no es la frustración, sino la adopción de una praxis resiliente y profesional.Ser un abogado previsionalista al estilo Scaloneta es saber que la victoria no es el resultado de un milagro, sino de la planificación meticulosa, la capacidad de resistir cuando el rival presiona y, fundamentalmente, la inteligencia para ejecutar el ataque definitivo cuando el derecho nos da la oportunidad. En el tiempo de descuento, cuando el fallo sale a nuestro favor, confirmamos que el plan de juego fue el correcto y levantará La Copa aquella persona mayor que es defendida por este profesional. Elijamos creer que todo esto es posible.
————
(1) Video Assistant Referee.
(*) Abogado litigante, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Litigante. Doctorando en Derecho por la Universidad Blas Pascal (UBP). Magíster y Especialista en Derecho Laboral, en ambos casos por la UBP. Diplomado en Seguridad Social por la UNC. Diplomado en Inteligencia Artificial y Derecho, por la Universidad de Salamanca (USAL). Diplomado en Derecho 5.0 por la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA). Profesor por concurso en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Facultad de Derecho de la UNC. Disertante, expositor, publicista y columnista en diversos medios.