La abogada Ana Rosenfeld recibió una serie de denuncias en la Justicia de presuntas ex clientas para las que le ganó juicios, pero fue acusada según la defensa de la letrada, para no abonarle los honorarios. En Intrusos dieron detalles de los pagos que las denunciantes aseguran haber pagado y, tras la difusión de esta información, salió a defenderse de las críticas.
Acerca de lo que habría abonado una de las personas que dicen ser damnificadas, revelaron: “Una de las clientas pagó 20 mil dólares”. Otro de los periodistas que reveló las condiciones que pondría Ana Rosenfeld para poder brindar sus servicios sería: “Que pidió una lista extensa de marcas internacionales para que la vistan”, indicó Pampito y añadió que aseguraron que pedía “Gucci,Versace, todo este tipo de marcas, como Dior” y que “pidió una lista extensa que acá, en Argentina, es imposible”, concluyó.
Según indicaron, Ana Rosenfeld no les habría entregado nada que compruebe que haya recibido los dólares por parte de estas clientas y, tras un presunto reclamo de los pagos de honorarios, “se activó la cláusula de cobro y la respuesta fue una demanda de la abogada”, señalaron. En esta misma línea, aseguran que la letrada no les habría dejado pruebas del “vínculo contractual”, al no existir comprobantes. En total, llegarían a ser 16 las clientas que se presentarían como denunciantes.
Una de las mujeres contó: “Yo la contraté en 2010 por mi divorcio, me pide un adelanto de 5 mil dólares, le pago esa cifra y ella no me extiende recibo por ese pago”, aseguró. “Le insisto y me dice que me podía dar el recibo, pero por la mitad y en pesos”, añadió Gabriela Centurión, quién aseguró haber sido clienta. “A partir de ahí, me hace firma un convenio con una cláusula, que decía que si le revocaba el patrocinio le tenía que pagar 10 mil dólares”, relató.
Ana Rosenfeld aseguró que está habilitada para litigar y que la denuncian para no pagarle honorarios
Luego de escuchar el testimonio de dos exclientas -Gabriela Centurión y Fernanda Charquero- que la acusaron de estafadora y a varios de los panelistas de Intrusos en el Espectáculo asegurar que estaba inhabilitada para utilizar su firma en la ciudad de Buenos Aires, la abogada Ana Rosenfeld se comunicó con el programa que conduce Florencia de la V en América TV para hacer su descargo.
Muy enojada, se quejó porque no la llamaron antes del informe, corrigió a los periodistas y explicó que todavía la Corte Suprema de Justicia no se expidió en su caso y aclaró la situación de las dos mujeres que apuntaron en su contra: “Me denuncian porque no me quieren pagar los honorarios”, explicó.
Lo primero que dijo Rosenfeld tras comunicarse con el envío fue que desde Intrusos escucharon una sola versión, la que “les da prensa”. “Primero que nada no estoy suspendida”, le dijo especialmente a Lucas Bertero, quien había dado más temprano esa información. “Voy a estarlo seguramente cuando la Corte confirme o no esa resolución, pero hoy sigo teniendo mi matrícula”. Más adelante en la charla, explicó que esta situación no tiene nada que ver con las exclientas que salieron a denunciarla sino con el caso de Juan Darthes, a quien ella defendió hasta que decidió dar un paso al costado.
“Estoy trabajando y puedo firmar porque cuando yo el año pasado dije que iba a hacer uso de mi licencia, el Colegio de Abogados me dijo que de ninguna manera, que yo podía seguir ejerciendo hasta que la Corte se expidiera al respecto”, explicó la letrada, y agregó que tiene la necesidad de aclarar la situación porque en Intrusos “lamentablemente hablan sin preguntar y sin confirmar”.
“Cuando la Corte considere que la sanción de un año de suspensión en Capital Federal tenga que ser efectiva voy a dejar de firmar en mi estudio y firmarán todos los abogados que puedan trabajar en mi estudio, inclusive mi hija”.
Luego, Rosenfeld siguió con las denuncias de sus dos exclientas por estafa y prevaricato. “Los convenios que yo firmo son absolutamente lícitos. A esta señora que dice que me tenía que pagar 100 mil dólares, que después firmamos una enmienda por una cifra mayor, le gané juicio en Primera, en Cámara y Corte, porque a esta señora le di literalmente un número que a ustedes no les entra en la cabeza y que me da vergüenza decirlo, pero arriba de los millones de dólares que ustedes no se pueden imaginar”, se defendió la ahora panelista de LAM.
Acto seguido, Rosenfeld le puso número al misterio, aseguró que le hizo ganar 45 millones de dólares a su exclienta y reveló que lo que sucedió es que cuando terminó el trabajo ella revocó el contrato. En consecuencia, ella no pudo cobrar sus honorarios. “Fui su abogada en 45 juicios y se los gané”, agregó.
“Cuando firmó el acuerdo para cobrar una cifra millonaria en dólares, pero millonaria en serio, ella me tenía que pagar a mí, me revocó y me denunció para no pagarme. Eso es lo que hace la gente para no pagarle a los abogados”, reveló, y concluyó que es un modus operandi que se suele utilizar para no abonar a los letrados y que por eso se firman convenios de honorarios.
En relación con la denuncia de otra exclienta que aseguró que primero le pidió el 7 por ciento y luego retocó el contrato y cambió esa cifra por un 15, Rosenfeld dijo que el convenio es transparente, es clarísimo y no tiene ni una enmienda ni un rayón. “Ella firmó el 15 por ciento”. “Yo no cometí ninguna falta antiética y fui su abogada casi diez años”, recordó. Además, explicó que todo lo que cobró lo facturó y que “esa señora que sale alegremente a hablar cobró sus millones de dólares en una corte en Nueva York. Entonces yo le estoy ejecutando ese convenio para perseguir la plata que la señora mandó a Nueva York”.
Cuando Florencia de la V le preguntó por qué cree que estas mujeres salieron a denunciarla ahora, Rosenfeld dijo que varias veces hablaron de estos temas pero que para ella son privados y jamás le pareció oportuno referirse a ellos en público. “Pero yo no voy a permitir que después de 49 años de profesión tenga que estar sentada en un banquillo para dar explicaciones”. Luego, aclaró que una de las denunciantes quedó enojada porque pretendía que ella utilizara información reservada de su exsuegra, algo a lo que no accedió. “Me tienen bronca y me quieren lastimar”.
Sobre el final, Rosenfeld negó tener once denuncias en su contra en el Colegio de Abogados y explicó que las que sí existen son la de Darthés y tres personas más. “Se hicieron públicas porque yo soy pública pero esas denuncias tienen un solo cariz y es no pagar los honorarios, y después terminan pagando porque lo deben, porque los expedientes hablan por sí solos”. Además, explicó que no cobra en dólares, que las consultas van desde los 12 a los 15 mil pesos más IVA y que nadie se va sin una factura. “A mi la vida me golpeó muchísimo”, dijo para cerrar y repasó el caso Darthés, por el cual asegura que la suspendieron por ser mujer. “No tengo dos caras”, aseveró antes de despedirse.
Ana Rosenfeld acusada de estafar y maltratar a sus clientas: "Me pedía 50 mil dólares como indemnización"
La denuncia ante el Colegio Público de Abogados fue realizada por tres mujeres que contrataron a la abogada para que llevara adelante sus juicios de divorcio, pero terminaron siendo demandadas. Según trascendió, Rosenfeld inició 16 causas a ex clientas.
Ana Rosenfeld es una de las abogadas mediáticas más famosas del país y se la conoce como la "el terror de los maridos". Sin embargo, ahora fue denunciada por tres de sus clientas que aseguran haber sido estafadas.
La noticia se volvió viral luego de que el viernes, Yanina Latorre compartiera en su cuenta de Twitter todo lo que le llegaba sobre el caso.
Así salió la luz un serie de denuncias de mujeres que acusan a Rosenfeld de estafa y mala praxis.
Gabriela Centurión, Carolina Maneiro y Fernanda Charquero contrataron a la abogaba para que se encargara de sus juicios de divorcio, pero terminaron demandadas. No son las únicas, junto a otras mujeres en la misma situación, presentaron una denuncia en el Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires pidiendo sanciones ejemplares. Según trascendió, Rosenfeld inició 16 causas a ex clientas.
En comunicación con Pablo Layus, las demandantes contaron el difícil momento que atraviesan.
La primera en hablar fue Gabriela Centurión, quien contó que "todo arrancó en el año 2010. Fui a verla a su estudio y al principio se mostró comprometida. Yo estaba en una situación compleja, de extrema vulnerabilidad. Le entregué cinco mil dólares, nunca me dio un recibo, y firmé un convenio de honorarios leonino que tenía una trampa en una de sus cláusulas: "si yo decidía prescindir de sus servicios, tenía que pagarle diez mil dólares de indemnización”, aseguró.
Lo que siguió después de la firma fue el inicio de una verdadera pesadilla que ya lleva once años y que todavía se encuentra en Tribunales, lo mismo que les pasó a 16 mujeres que también decidieron contratar los servicios de la doctora Rosenfeld.
“Luego de entregarle la plata y firmarle el convenio, literalmente me abandonó. Nunca más volvió a responder mis llamados, siempre estaba de viaje, y me era imposible ubicarla. Pasó un año y ni siquiera había iniciado el trámite de divorcio”, expresó Gabriela.
Al ver que su situación judicial no avanzaba, en el año 2012, Gabriela tomó la decisión y se desvinculó de su abogada. Pero, a los pocos días Rosenfeld le inició una demanda por diez mil dólares, ejecutando una de las cláusulas del convenio que le había hecho firmar cuando tomó su caso.
Carolina Maneiro: “Yo recibí violencia de género de parte de mi marido y también de mi abogada"
Carolina Maneiro, la segunda denunciante, decidió separarse de su marido, tras quince años donde sufrió violencia de género y amenazas de muerte por parte de quien fuera su pareja y padre de sus dos hijos.
"Estaba con depresión, se me cerró el estómago por la angustia, y después de varios meses tenía un principio de raquitismo. Como vivía en el mismo edificio que la madre de una modelo y conductora famosa -a quien Ana le llevó adelante su divorcio-, le conté que me estaba separando, me recomendó a la doctora Rosenfeld. La contraté en el 2012 y fue lo peor que me pasó en la vida…”, recordó Carolina.
Sacó un préstamo de 20 mil dólares que le abonó a Rosenfeld para que tomara el caso, y al igual que la anterior demandante, nunca recibió un recibo por dicho dinero.
Además asegura que le hizo firmar un convenio en el que se especifica que la doctora se “queda con el 20 por ciento de todo lo que consiga por la separación de bienes” y que, en caso que le revoque el patrocinio, “debería pagarle cien mil dólares de indemnización”.
“Su trabajo fue malísimo... Cada vez que había un acercamiento de la otra parte para intentar llegar a un acuerdo, ella estaba de viaje… Como si esto fuera poco, dejó que se caigan las medidas cautelares y nunca inició el juicio de división de bienes. Pasaron tres años sin ningún resultado, le perdí la confianza, le revoqué el patrocinio y Ana me demandó”.
Cuando la llamaron de tribunales, Carolina se encontró con otro problema. Un papel escrito con birome, de puño y letra de Rosenfeld, en el que constaba que “como había entrado en vigencia el nuevo código civil, ahora la indemnización pasaba de cien mil a un millón de dólares”, algo que según Carolina, nunca se acordó.
La tercera denunciante es Fernanda Charquero, que piensa iniciarle una demanda por mala praxis a la doctora, y le contó a Layus su caso vía telefónica:
"Me separé en el año 2011, y contraté a la doctora Rosenfeld a quien le pagué 8.000 dólares. Al igual que al resto de las chicas me hizo firmar el convenio con la cláusula quinta y cuando quise acordar con mi marido en 2016, la doctora me pedía 50 mil dólares como indemnización… Yo tenía un hijo menor y no podía ni darle de comer…, por eso me tuve que quedar con ella. El trabajo que hizo fue espantoso. Incluso un juez la sancionó por mala conducta en una audiencia. Como si fuera poco, dejó vencer los plazos de un planteo que hicieron los abogados de mi ex marido, y por culpa de eso perdí un montón de bienes de mi propiedad y tuve que pagar 200 mil dólares entre costas y honorarios. La cuota alimentaria recién me salió en 2017 porque yo fui a preguntar al juzgado que sucedía”, concluyó.
El caso ahora está en manos de los abogados Francisco Oneto y Darío Czernizer, ambos titulares del Estudio Jurídico Czernizer, Oneto, Rallin & Asociados, quienes tomaron como clientas a Gabriela, Carolina, y Fernanda y decidieron, entre otras cosas, presentar sus denuncias en el Colegio Público de Abogados contra la doctora Ana Mirtha Rosenfeld.
Allí se pide “que se le apliquen las máximas sanciones que prevé el Código de Ética del Colegio de Abogados”.
Para el doctor Dario Czernizer, “no solo habría mala praxis de parte de Rosenfeld en el caso de Fernanda Charquero. Las pruebas y los testimonios que tenemos de varias denunciantes muestran un modus operandi que se repite y que constituiría una estafa para con sus clientas. Todo ello sin mencionar las evidentes faltas éticas de la profesional”.
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